6 de Noviembre 2010
(días 1, 2,3 y 4 de nov.) Delhi-Agra
Teniendo en cuenta las condiciones en las que van viajando un par de angustiados guiris unos cuantos vagones detrás denominados “Sleepers”, creo que puedo considerar que nuestro coche cama es un lujo. Por lo menos nos han traído las sábanas en un sobre de papel, aunque una vez abiertas hemos descubierto algunos lamparones, lo que ha hecho que tomemos la sabia decisión de dormir con las botas puestas. Bueno, con las botas no, pero sí con el resto.
| en el primer tren de Delhi a Agra.Foto: Mónica Domínguez |
Hablo en plural porque en este viaje ,y contrario a mi modus operandi, viajo acompañada. Y acepté este viaje compartido porque sabía que viajar con Mónica, como poco, iba a ser divertido.
Hoy es el quinto día desde que llegamos a la India y en este momento nos dirigimos hacia Bikaner en el Prabat Express, cubriendo no sé cuántos kilómetros entre Calcuta y nuestra ciudad de destino a las puertas del desierto frontera entre India y la vecina , no por ello amistosa, Pakistán.
Voy a intentar ponerme al día en este diario porque con el frenético ritmo de viaje que llevamos es imposible encontrar el momento que coincida con las ganas (o las fuerzas) de ponerme a escribir.
Cinco días de grandiosos monumentos de ensueño, esquinas con su correspondientes tufos amoniacales debido a que todo lugar es válido como urinario publico, menús con platos imposibles de pronunciar, mujeres impresionantemente bellas al lado de hombres no tanto, misma cantidad de vacas que de ratas y perros,sin olvidar las más de 7 u 8 horas de fuegos artificiales sin parar para festejar el Diwali o festival de las luces que nos ha tocado presenciar en la ciudad de Jaipur.
Tras un retraso del enlace del vuelo Madrid-Paris, una detonación controlada de una maleta que algún inconsciente se dejó olvidada en el aeropuerto galo, y una primera noche en Delhi (hotel no recomendable Chand Palace ) que nos dejó un poco en estado de shock, rápidamente salimos de la capital para ir dirección Agra donde pasaríamos las dos siguientes noches el recomendable hotel Sheela ( 800 rupias) a las puertas del edificio más grande construido por amor, el Taj Mahal.
| hotel y almohadas del Chand Palace la primera noche |
Verdaderamente espectacular y soberbio, nos saludó de la mano del amanecer donde el efecto de la bruma del alba hiciera que todo estuviera envuelto por un halo de magia. Realmente estábamos allí.
| frente a la leyenda |
No era foto ni película, sino el de verdad. Pero es quizá por eso que nos sentimos un poquito defraudadas puesto que, al haberlo visto tantas veces en diferentes medios, ya una se hace un poco insensible a tanta majestuosidad.. Esperábamos un poquito más. Eso sí, eso de madrugar para entrar a las 6:30 cuando abren las puertas han sido una de las mejores ideas. Un par de horas más tarde y aquello parecía el sorteo de los pisos de vpo.
| todo un logro conseguir la foto sin matar a algun turista |
| foto robada al Taj Mahal el dia que llegamos a Agra |
Otro lugar que visitamos es el complejo de palacios y mezquitas de Fathepur Sikri,localizado a unas decenas de kilómetros de Agra, que forma parte del patrimonio de la humanidad.
| Fathepur Sikri |
De arquitectura mongol, este emplazamiento fue la residencia de Akbar, el emperador mongol más nombrado y conocido. De nuevo, impresionante el trabajo de los maestros arquitectos y los fantásticos talladores de piedra.
| Fathepur Sikri |
| detalle de Fathepur Sikri |
A esas alturas, y en el tercer día de viaje, y un poquito bloqueadas de tanto esquivar a timadores, cazaclientes y demás personajillos, con un :“con fe, en cinco días ya somos más locales que los locales” nos alejamos de esta caótica ciudad que custodia el Taj Mahal para dirigirnos a nuestro siguiente destino, Jaipur.
7 horas de viaje en bus y fuimos recibidas en la estación por el servicio gratuito de recogida del hotel Madhuban, nuestra salvación ante la amenaza de hordas de indios intentando pillarnos como clientes del ricksaw ( y seguramente timarnos).
Impresionadas gratamente por el hotel (1900 rupias), antigua haveli reconvertida con un más que sugerente jardín que tuvo que hacer las delicias de algún marajá o lord inglés a principios de siglo, y con más hambre que un perro ( nos cerraron la cocina del hotel y terminamos en el sitio donde cocinan con mas chili del mundo, con lo que no comí), dejamos que la cama nos abdujera hasta el nuevo día.
2 comentarios:
Hola!Vaya adventura que estais teniendo!!Me encanta leer tu blog de viaje asi que sigues asi por fa!!Suerte con todo y disfruta!! besos y abrazos..xxx
No os perdais Gwalior, su fuerte y Orcha. De cuento. Y enhorabuena por tu blog. Viajamos en tu mochila.
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